La
ingeniería genética permite, mediante la introducción de un gen o
la modificación o inactivación de su expresión, estudiar el papel
de dicho gen en la vida de la planta (germinación, desarrollo,
crecimiento, floración) con la consiguiente mejora en la gestión y
utilización de éstas. Antes del desarrollo de la ingeniería
genética (I.G.) la manera de mejorar las cualidades de las plantas
pasaba por el cruzamiento de los parentales, la selección en la
descendencia y la observación de miles de plantas en cada
generación. En la domesticación de las plantas silvestres fueron
seleccionadas ciertas variedades dando lugar a variedades mejoradas
pero reduciéndose la gran variabilidad original. Los ancestros del
maíz actual tenían gran heterogeneidad en la forma , color, ciclo
de desarrollo y calidad del grano. El maíz actual es homogéneo en
calidad y productividad. Los flujos de genes, las mezclas
genéticas y la hibridación están en el origen de muchas especies
de plantas. En el origen del trigo ha habido mezcla genética natural
de especies diferentes. Otras plantas tienen su origen en la unión
de los genomas de dos especies. La
I.G. aprovecha y continúa el proceso natural de flujo genético. La
I.G. no sustituye a las técnicas tradicionales de mejora de las
plantas cultivadas sino que abre la vía a la incorporación de genes
precisos de cualquier origen y los incorpora a los procesos de
recombinación sexual propios de los cruzamientos dentro de cada
especie.
Nivel educativo: 4 ESO, 1 Bachillerato Ciencias Para el Mundo Contemporáneo
Áreas implicadas: Biología, Biotecnología, Genética, Agricultura
Nivel educativo: 4 ESO, 1 Bachillerato Ciencias Para el Mundo Contemporáneo
Áreas implicadas: Biología, Biotecnología, Genética, Agricultura